viernes 2 de octubre de 2009

Grand Jacques


En un comentario propio dejado en la notable pagina http://numbre.blogspot.com/ confesaba que nunca antes había oído a un cantante interpretar las canciones de la forma que la hacia Jacques Brel. La intensidad que le imprimía en cada verso, la gesticulación exacerbada de su cuerpo, así como la ventral honestidad que trasmitía en el escenario son algunas de las razones que inciden en el extraño estremecimiento que me embarga al momento que lo escucho y que lo veo. Claro, es verdad que es inconcebible que exista cantante que se precie si no vive la canción, si no la siente como propia, pero pesar de ello no tengo dudas en afirmar que lo de Brel es superlativo sin incurrir en la exageración. Luego de apreciar algunas grabaciones de sus conciertos en vivo y presentaciones en televisión, es imposible no distinguir en su actitud una sinceridad avasallante que trepida, agita, azara y sobresalta en su más alta tesitura. Prueba de ello son los registros visuales de Amsterdam o Ces- gens lá como ejemplo

A mi humilde juicio de oyente, existen dos etapas en la formación de una canción. La primera que consiste en la apropiación de la canción por parte del intérprete en su integridad melódica y lírica. Una vez realizada esa arrogación, se da lugar a la segunda etapa que estriba en la consumación de una comunión sublime entre ella y el solista, la misma que los hace eternamente inseparables .Contribuye en ese propósito que sea quien la haya compuesto el mismo que la interprete y que la cante, como les sucede a los cantautores, como lo es Brel. No obstante, tampoco es imprescindible esta atingencia, ya que My Way no fue escrita ni por Sinatra ni por Presley, así como Je Ne Regrette Rien tampoco lo fue a por Piaf, y sin embrago hoy al momento de recordar estas canciones nadie las relaciona con los originales compositores Francois o Reveaux para My Way, ni con Vaucauire o Dumont para Je Ne regrette Rien, salvo que se trate de algún musicólogo o un diletante dedicado

Finalmente, quiero a través de este medio testimoniar mi admiración por el cantante belga, el cual lo he conocido hace poco a través del Youtube. A pesar de ello, siento que el arrobamiento que hoy le profeso parece remontarse desde que adquirí placer por la música, por lo bello, por lo excelso de la vida. Intuyo que así son los artistas. No se necesita demasiado tiempo para saber cuando estamos frente a uno.

Como soporte material de mis palabras presento una de mis preferidas, la conmovedora Les Vieux y la ínclita Ne Me Quitte Pas sin subtítulos en español.













4 comentarios:

  1. Ya leí tu comentario.
    Tambien ya lo acepté.
    Me pareció interesante tu post, más aún cuando solo había escuchado a Piaf.
    Un saludo.

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  2. Hola Estuve visitando tu blog y me parece muy interesante, permíteme felicitarte. Sería para mi muy agradable contar con tu blog en mis 2 directorios y estoy completamente convencido que para mis visitas que no son pocas será de mucho interés. Si lo deseas no dudes en escribirme muchos Éxitos con tu blog.

    Un saludo
    Franck Michel Reyes
    WebMaster
    contacto: rey.delcastillo@hotmail.com

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  3. Hola Carlos Ernesto.
    Leí tu comentario sobre Benedetti, y debo decirte que siempre eres oportuno.
    Así que , coloqué al día siguiente Hagamos un Trato, y hoy he publicado sobre Francisco Xandóval, un poeta liberteño que no tiene nada que envidiar a Vallejo, en cuanto a talento.
    Un saludo.

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  4. Hola Carlos.
    Seguiré posteando sobre autores regionales que no son tan conocidos. Si me ayudas con los de Lambayeque sería genial.
    Hoy se me ocurrió hacer algo nuevo, y cada domingo postearé un cuento mío, tengo varios,aunque te soy sincero el que posteé hoy domingo no me agradó mucho pero si tenía necesidad de colgarlo.Así que espero críticas jejeje.
    Un saludo.

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